El Evangelio de Tadeo

Evangelio atribuido a Judas Tadeo, quien es recordado como "hermano de Jesús". Se lo ha datado hacia el año 73 después de Cristo.

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Nombre: Julio Carreras
Ubicación: Santiago del Estero, Santiago del Estero, Argentina

Comencé dibujando historietas, desde los 9 años, luego tocando guitarra eléctrica en grupos de rock y pop, para luego profesionalizame, desde los 21 años, como periodista y escritor.

miércoles, marzo 01, 2006

El Evangelio de Tadeo


 Prólogo

1. Por tres años Jesús, el Cristo, enseñó públicamente. Y por once años más luego de haber resucitado, preparó la comunidad de sus Iniciados.


Introducción

1. Estas son las enseñanzas que el Maestro Jesucristo proclamó en la Luz y hoy las Tinieblas procuran ocultar.
2. Porque el Espíritu de Dios que Es, que Fue y que Será estuvo con nosotros.
3. Y para ser comprendido ocupó un cuerpo de varón perfecto por este Tiempo.
4. Y para hacer completas sus enseñanzas el Espíritu de Dios atrajo hacia sí a una mujer perfecta.
5. Porque el Espíritu de Dios hizo de ellos una sola alma que atesorase por siempre la Sabiduría.
6. Con el propósito de que en permaneciendo su Luz, luego que el Ciclo estuviese consumado, Todos fuésemos salvos.
7. Por ello después de un Tiempo, y otro Tiempo, en que estas palabras podrán ser ocultadas, ellas volverán a la Luz, ya que provienen del que Es, que Fue y que Será. La Verdad sea con vosotros: Amén.

Capítulo 1

1. Mi hermano Jesús recibió el Espíritu de Dios con forma de paloma luminosa, en el momento de su consagración por el profeta Elías, llamado Juan por este siglo.
2. A partir de allí comenzó con su enseñanza y su ejemplo, para salvación de todas las almas de este mundo y sus cuatro planos.
3. Jesús caminó desde un principio acompañado por nuestra Madre, por nuestra hermana menor y por su amada compañera: las tres, Marías.
4. La salvación de aquel llamado Lázaro, fue una de las primeras tareas que Nuestro Señor Jesús debió cumplir, para desligar su vida corporal de los afanes de este mundo. —Pues este plano es extraño para mí como para todos vosotros — decía—, mientras deba permanecer bajo dominio del Maligno.
5. —El mundo de Dios está aquí, fuera de nosotros y dentro de nosotros —dijo—, y también en todo lo viviente. Pero sólo podremos encontrarlo si nos quitamos de encima los viejos vestidos de la miseria; ellos aparecen coloridos y seductores a nuestro pensamiento, mientras permanecemos dormidos.
6. —Yo he venido a cambiar la Ley y a continuar los Profetas —dijo—: pues si la Ley manda “ojo por ojo”, “diente por diente”, “nariz por nariz”, yo os aseguro que no entraréis al Reino de Dios hasta que no aprendáis a amar a vuestros enemigos y a perdonar a quien os asesina. Así como el profeta Jeremías compró un campo mientras su pueblo caía bajo los ejércitos de Babilonia, bienaventurados serán los que conservan la fe y la esperanza, mientras el mundo gime bajo los designios de Satanás.
7. —Y mientras todos los que permanecen bajo el fulgor helado del Enemigo acumulan propiedades y riquezas en esta tierra, os advierto que ni una sola de esas monedas de oro o esos palacios suntuosos, podrá llegar allí donde la Verdad es eterna; mientras que el oro del corazón, de vuestras mentes, vuestras almas y vuestros espíritus, es el único tesoro que llevaréis con vosotros, por siempre.

Capítulo 2

1. Jesús el Cristo dijo: —Ejercitad vuestras acciones a la luz del día, pues en el lugar donde debemos ir no hay tinieblas. Dejad la noche para los retrasados, a quienes aún gobierna el Enemigo.
2. —Tres poderes intentarán gobernaros y a los tres debéis eludir: uno se llama Satanás, otro se llama Lucifer, el tercero se llama Sorat. El primero os ofrecerá las riquezas del mundo. El segundo os ofrecerá los placeres del mundo. El último ofrecerá asociaros a su aniquilamiento y reconstrucción a vuestro antojo.
3. A ninguno de ellos debéis temer: pues si teméis, podríais ser eliminados, por un Tiempo, o caer por otro Tiempo en su poder.
4. —No debéis decir “Mío, mío”, “Tuyo, tuyo”, pues no existen tales categorías más que en las mentes de los humanos. Antes bien decid: “Nuestro, nuestros”, y si dos viviendas os han sido otorgadas, compartid una con los hermanos que estén sin techo. Y si dos mantas os fueron dadas, entrega una a quien trajina sin encontrar abrigo. Los árboles de la Tierra y sus semillas, las aguas, las montañas y los ríos han sido hechas para todos los seres que las habitan.
5. Y si alguno de los humanos u otro ser dice: “mío”, comete pecado grave contra el Altísimo, pues de ese modo lastima a la armonía natural que fue alentada sobre la Tierra.
6. Quien toma a un árbol como suyo e impide a sus hermanos alimentarse con sus frutos, caerá pronto bajo la influencia del Enemigo. Pues nuestro Padre que está en los Cielos ha creado al mundo y toda naturaleza para permitir el equilibrio, la salud y la alegría de quienes lo habitan.
7. Mas he aquí que el Enemigo ha logrado pergeñar otro mundo, simulado sobre el original, construido sobre mentiras o reflejos, engañando a muchos de quienes hoy sueñan despiertos y se afanan por complacer sus ilusiones.

Capítulo 3

1. En Traconitide [1] nuestro Señor Jesús fue invitado a cenar por campesinos humildes. Ellos habían preparado sus tres mejores cabritos, al horno, para agasajar a los invitados.
2. El Señor Jesús no aceptó ocupar la cabecera, pidiendo que el más pequeño de la casa lo hiciera en su lugar. Luego bendijo la mesa y a los participantes, con una sencilla oración. Cuando trajeron las bandejas donde se presentaron los cabritos asados, nuestro Señor se levantó repentinamente, y pasando su mano sobre ellos les devolvió la vida.
3. Todos los concurrentes quedaron pasmados: los animalitos se acercaron un momento a Jesús, rodeándolo, para luego escapar corriendo hacia la campiña.
4. Entonces se acercó el propietario de la casa, quien reclamó con rostro compungido: —Señor, sabemos que tus decisiones son sabias, pero ¿qué comeremos ahora? Estos cabritos eran lo mejor que teníamos, y el plato principal.
5. El Señor Jesús contestó: —¿Acaso no sabéis que para todas las generaciones ha sido escrito: «os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para vosotros será de alimento. Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a toda sierpe de sobre la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento.»?
6. Lo que Dios ha establecido, no lo deshaga el hombre—. Y diciendo esto, volvió a pasar sus manos por sobre las guarniciones, el pan, las coles, los tubérculos y salsas que habían sido aparejadas para acompañar la carne.
7. Y estas tomaron un brillo especial, y un aspecto tan apetitoso que todos desearon alimentarse de ellas. De la cena participaron 19 comensales, que proclamaron luego no haber probado antes manjares tan sabrosos y nutritivos como las plantas aderezadas y frutas que degustaron aquella noche.




[1] Traconítide o Traconítida (del en griego: τραχωνιτιδος "tierra dura y rocosa") es una región histórica, situada a 50 km sureste de Damasco, entre las montañas del Antilíbano y Batanea. Su suelo está conformado por rocas volcánicas. En el antiguo Israel era conocida como Argob (en hebreo, ארגב‎, por ejemplo en Deuteronomio 3:4,13-14; en el hebreo moderno se le llama por su nombre griego (en hebreo, טרכון Traconi‎).
Durante mucho tiempo fue habitada por grupos beduinos. Entre el segundo y primer milenio a.C., la región fue disputada por los arameos, amorreos e israelitas, para pasar luego al dominio de los asirios, babilonios, persas y griegos. Trachonitis fue anexionada por el imperio seléucida en el siglo II a. C. Durante este período, la región fue una zona fronteriza entre los nabateos del sur y los itureos, árabes sometidos por los griegos.
La región vio un mayor desarrollo bajo los romanos, que construyeron un camino que la conectaba con la provincia imperial de Siria, a la que fue anexada en el año 34. Es mencionada en el Nuevo Testamento (Lucas 3:1). Los cultos paganos que predominaron en Trachonitis, durante la época griega y romana, persistieron durante gran parte de la era bizantina, hasta el siglo VI, cuando el cristianismo se hizo dominante. Durante el régimen bizantino, Trachonitis experimentó un gran auge de la construcción con iglesias, casas, baños y columnatas construidas en numerosos pueblos, cuyos habitantes eran en gran parte árabes.1 En el siglo VII, Siria fue conquistada por los árabes, y la cultura actual data de aquella conquista musulmana.
En algún momento la población de la región se redujo, siendo más tarde ocupada por refugiados de otras partes de Siria, durante las invasiones mongolas del siglo XIII. Fue entonces que la región ganó su nombre actual, Layat, del árabe moderno al-Lajā en árabe: اللجاة, que significa "el refugio". Durante la temprana dominación otomana en el siglo XVI, al-Lajat contenía numerosos pueblos productores de grano, pero en el siglo XVII la región estaba otra vez casi abandonada. Las tribus beduinas locales, como al-Sulut, utilizaban cada vez más la región para pastorear sus rebaños, y los emigrantes drusos de la Cordillera del Líbano empezaron a colonizar el área, a principios del siglo XIX. Hoy en día, junto con los drusos que habitan sus zonas central y oriental, la región está poblada por musulmanes y cristianos ortodoxos, que viven en las aldeas a lo largo de su borde occidental. Actualmente es parte de Siria y se denomina Layat. (Wikipedia.)

Nota: los textos que constituyen este Evangelio, constituyen una creación literaria, con base parcial en algunos textos de manuscritos encontrados en Nag Hammadi.
 

 Julio Carreras
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